Addthis Minisite

Morante de la Puebla

José Antonio Morante Camacho (2 de octubre de 1979, La Puebla del Río, Sevilla) conocido artísticamente como Morante de la Puebla, es un torero español.

Se vistió de luces por primera vez en Villamanrique de la Condesa (Sevilla) el 3 de septiembre de 1988.

El debut como novillero en Madrid lo realizó el 23 de abril de 1995 con un novillo de Jiménez Pasquau. Y en Sevilla debuta el 10 de abril de 1996. En 1996 consiguió el "Zapato de Oro" de Arnedo.

Tomó la alternativa el 29 de junio de 1997 en Burgos. Su padrino es César Rincón y ejerció como testigo Fernando Cepeda. La corrida fue de la ganadería de Juan Pedro Domecq, y el toro de su alternativa se llamó «Guerrero». Le cortó una oreja a cada uno de sus toros. Sus éxitos más relavantes los consigue en la Maestranza de Sevilla, abriendo la puerta del príncipe en 1999.

En mayo de 2004, Morante de la Puebla se retira de los ruedos por problemas psíquicos, reconociendo que llevaba año y medio bajo tratamiento. El 6 de junio de 2007 lidió seis toros de forma desinteresada en la tradicional corrida extraordinaria de la Beneficencia que se celebra anualmente en el coso madrileño de Las Ventas, cortando una oreja. Poco después cortaría su temporada, alegando la pérdida de ilusión.

Volvió a los ruedos la tarde de Reyes de 2008 en la Monumental de México en un mano a mano con Rodolfo Rodríguez "El Pana". Cortó dos orejas y abrió la puerta grande.

El 21 de mayo de 2009, ante un toro de Juan Pedro Domecq, y en San Isidro, Morante torea con el capote al cuarto de la tarde como pocas veces ha visto la plaza de Las Ventas.

Su toreo

Es amigo del grandísimo torero a caballo , Diego Ventura ( Diego Antonio Espíritu Santo Ventura) Es José Antonio un torero de los considerados artistas. Su hondura, pureza y clasicismo son adornados con pinturería propia de los grandes toreros de Sevilla. Está considerado como el más artista de la nueva generación. Con el capote, está considerado como uno de los grandes maestros de la actualidad, si no el mejor. Ciertamente, no es muy variado en sus formas, pero su plasticidad y cadencia son, a todos gustos, sublimes.

Con la muleta se desenvuelve muy cómodamente con ambas manos. Él afirma que se siente muy a gusto con la muleta en la mano izquierda, queda claro viéndole ejecutar perfectos naturales sintiéndose con la cintura. El toreo en redondo, de tandas cortas pero de contenido, rematadas por bajo, o bien con adornos pintureros, forman principalmente su tauromaquia. Con la espada nunca ha sido considerado un virtuoso. Ocasionalmente pone banderillas, caracterizándose por pares muy clásicos y templados, cuadrando en la cara del toro.

Morante se ha definido a sí mismo como un torero de impulsos, de instinto. Torea según lo que le pide su cuerpo y su ánimo en ese momento. Como todos los artistas, no brilla por su regularidad, y tan sonadas como sus triunfos lo son sus broncas. A pesar de lo cual, atesora una regularidad anormal para el tipo de torero que es. Ha declarado que no siempre se puede estar bien, y que una bronca también te hace sentirte torero. Algunos sectores de la afición critican este hecho, alegando que es un torero sin valor. Sin embargo, cuando Jose Antonio se entrega, lo hace de verdad, demostrando a estos últimos que hay toros y toreros para jugársela.

En la temporada 2008, reapareció de la mano de un nuevo apoderado: José Sánchez Benito, famoso constructor, ganadero de la campana y suegro del también matador de toros Antonio Barrera, el cual lo sacó a hombros por la puerta grande de la Monumental plaza de toros de México, el día de su mágica reaparición. El 23 de mayo cortó una oreja en Las Ventas. El 4 de junio volvió a cortar otra oreja.

En 2009, comenzó con pie derecho su temporada en América al cortar el 31 de enero tres orejas a astados de Ernesto Gutiérrez Arango en Medellín, con preciosas faenas que le valieron ser declarado el triunfador oficial (por votación de los abonados), así como los premios otorgados por los diarios de la ciudad ('Página de Plata', del diario El Colombiano, y 'Mundo de Oro', del diario El Mundo (Colombia)) y el premio de la Gobernación de Antioquia.

Tras una magistral Feria de Abril en Sevilla, donde cuaja una histórica faena a un toro de Juan Pedro Domecq, llega la apoteosis. El 21 de Mayo, ante un toro de la misma ganadería, y en San Isidro, Morante torea con el capote al cuarto de la tarde como pocas veces ha visto la plaza de Las Ventas. Saludó a la verónica, galleo por chicuelinas, quitó por verónicas dejando una media eterna dando los frentes y realizó un segundo quite por chicuelinas personalísimas. Todo ello con una cadencia, temple, torería, empaque y despaciosidad fuera de lo común. La plaza rugió los olés más rotundos y estalló, puesta en pie, en una ovación que nadie de los presentes olvidará, obligando al torero a saludar desmonterado. El toro solo le aguantó los inicios y una primera serie profundísima en la faena de muleta. Pero tal fue el alboroto que había formado en el primer tercio, que, a pesar de pinchar en una ocasión, se le concedió una oreja que bien pudieron ser dos si el presidente hubiese concedido el trofeo con mayor prontitud. Morante rompió a llorar, emocionado y consciente de lo que había conseguido, en una vuelta al ruedo con un público que le jaleaba (tendido 7 incluido) puesto en pie y al grito de "otra, otra" acompañando, como sucedió en parte de la faena, con palmas por sevillanas. Por su forma de ser fuera y dentro de la plaza, José Antonio Morante es considerado un artista bohemio, su afán por ver toda la belleza que del toreo emana le ha convertido en uno de los toreros que, junto a José Tomás, el Juli, José Miguel Arroyo "Joselito" y Enrique Ponce , marcarán una época. Un muletazo de ese hombre vale más que la mejor corrida de cualquier otro torero.